Como no me tocó el megáfono aquí me veo. Solucioné el mundo pero me pilló de tapas. Ya a la próxima...
En casa.
"...Roberto llegaba a veces por la noche, y se miraba en el espejo del cuarto de baño, esbozaba una sonrisa para probarse y notaba la felicidad en sus ojos, la felicidad del que no sabe muy bien lo que pasa...
No hizo falta buscar el unicornio... tu lo tienes entre las manos. "
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