Descendiendo por la madriguera un conejo blanco mirándome sacó un reloj de su chaleco, con lo peligrosos que son los relojes; seguí bajando... hasta ahora.
Otra manía lo de correr cuando me miran con un reloj puesto.
Me encantan las flores pero me dan alergia, y así con todo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario